Las huellas de por si son imborrables y las de La Chalga Pro, y Luis Rivaya perdurarán por siempre en la palabra y el sentir de quienes los han conocidos, por su obra mágica, hermosa, bella y sobre todo también por la pura y cruda realidad, de lo que fueron los Rally y lo que en la actualidad son hoy en día.
Solo él, y su equipo han grabado en los 32 años que lleva trabajando y luchando en este deporte del motor y en su espíritu sabio comprendió y dio a conocer aun mundo que a día de hoy no lo ha valorado y su trabajo como el solo y La Chalga Pro se merecen y aceptó como patria suya este amado y querido deporte.
Todo este deporte y en la vida se resume en un hecho real como la vida misma, el arte de describirlo, tiene un nombre imborrable e inolvidable: Luis Rivaya Segura. Esas ideas e iniciativas se convirtieron en La Chalga Pro y se convierten en imágenes, en sueños en una gran historia y experiencia casi religiosa de visualizar, leer y observar días si y otros también. Reconozco vuestra gran huella, soy un aprendiz en el “mejor oficio del mundo” solo me queda agregar Gracias, Gracias, Gracias, Gracias La Chalga Pro, y Luis Rivaya Segura eternamente agradecido… Larga vida al REY Luis Rivaya Segura y a La Chalga Pro… La ola, a ti, hasta la muerte. Manolo no es nada ni nadie, un mero aficionado ni mas ni menos.
Si lees este escrito quiero que sepas que cada día te quiero mas sin mariconadas, y que tu trabajo es impagable, quien lo quiera que lo pague, y el que no lo quiera pagar que le den por donde descargan lo camiones. Así de fácil y de sencillo.










