El piloto Fernando Alonso ha cambiado el monoplaza habitual de los circuitos por el volante del Honda NSX, el superdeportivo que el fabricante japonés ha creado específicamente para ofrecer una “nueva experiencia deportiva”, como su nombre indica (New Sports eXperience).

En el Circuito de Estoril (Lisboa, Portugal), Fernando Alonso ha pilotado un NSX equipado con un motor híbrido que entrega hasta 581CV de potencia. Tras este test drive, el piloto ha enfatizado la experiencia de conducción que ofrece el NSX, afirmando sentirse sorprendido por su frenada, y admitió que las sensaciones como piloto no distan mucho de lo que se siente en Fórmula 1. En sus propias palabras, el campeón de Formula 1 añadió: “Conducir un NSX es más suave y dulce que un monoplaza de F1, ya que no vas a buscar el milímetro como sí haces en las carreras. Es como hablar de dibujo artístico y dibujo técnico”.

El superdeportivo híbrido de Honda cuenta con un nuevo motor DOHC de seis cilindros y dos turbocompresores montado longitudinalmente, que se combina con una transmisión de doble embrague (DCT) y nueve velocidades, desarrollado específicamente para este modelo. Un motor eléctrico de accionamiento directo trasero, alojado entre el motor y la caja de cambios, favorece el rendimiento en aceleración, frenado y cambio de marchas. Además, las ruedas delanteras del NSX vienen propulsadas por dos motores eléctricos paralelos independientes de alto rendimiento que proporcionan una respuesta instantánea del par.
Unas proporciones clásicas de perfil afilado y ancho, combinadas con unas superficies modernas y atractivas, un diseño frontal agresivo y unas ópticas traseras recuerdan a las del NSX original, en cuyo desarrollo participó Ayrton Senna. En cuanto al interior, éste ofrece una visibilidad frontal excepcional, controles sencillos e intuitivos y una ergonomía que aúna una sujeción líder en su segmento con un confort extraordinario y una gran facilidad de acceso y salida.

Esta versión, que incorpora una carrocería fabricada mediante procesos pioneros en el mundo del automóvil y un nuevo motor de 3,5 litros y seis cilindros con dos turbocompresores, desafía los convencionalismos del segmento de los superdeportivos como ya lo hiciera su primera generación hace un cuarto de siglo.
En una época en la que dominaba la Fórmula 1 (se hizo con el título de constructores durante cinco años consecutivos, desde 1986), Honda presentó el NSX original en 1989, de la mano de sus dos grandes pilotos, Ayrton Senna y Alain Prost, y un año más tarde, en 1990, inició la comercialización del que por aquél entonces ya se consideraba un automóvil avanzadísimo. Hoy, 25 años después, Honda ha vuelto a reunir a un campeón de Fórmula 1, Fernando Alonso, y el nuevo NSX en una oportunidad única.









