Cercanía, humildad, sencillez y naturalidad lo dicen todo de Víctor Martín

Primer capitulo de la trayectoria e historia deportiva del piloto tinerfeño Víctor Manuel Martín Oramas.

Un piloto que destaca por su cercanía, humildad, sencillez y naturalidad. Y la verdad que hoy en día se necesitan muchísimos más pilotos y personas así. Porqué a la primera que hemos contactado con él en ningún momento dudó en contestar a todas nuestras primeras preguntas. Sobre todo ha tenido la amabilidad, cortesía y la deferencia, de concedernos la entrevista exclusiva y en primicia de contarnos toda su historia real como la vida misma en el deporte del motor y esto hoy en día no tiene precio.

Desde el principio hasta el final se trata de ayudarnos los unos a los otros en todo lo que buenamente se pueda y eso es lo que ha hecho el amigo Víctor con nosotros al igual que muchísimos a otros que han confiado en nosotros y nuestro trabajo y eso es impagable. Por supuesto que estamos eternamente agradecidos por creer en nuestro medio de comunicación. Es por ello que desde aquí le agradecemos a todos su fiel e incondicional apoyo.

A continuación les dejamos con el primer capitulo esperamos que les guste tanto como a nosotros.

Haznos una pequeña introducción de quien es Víctor Manuel Martín Oramas para los que no le conozcan.

Pues nada, Víctor Martin es una persona normal. Amigos de sus amigos. Un aficionado más, a este mundo del motor que por suerte o por desgracia, le toco estar rodeados de amigos que en su día le dieron la oportunidad de iniciarse en este mundo y así empezamos.

Cuando te iniciaste en este deporte?.
Empecé de copiloto y creo que fue en el 93.

¿Quién le metió el gusanillo?
Nombre y apellidos, Luciano Díaz al verlo correr.

¿Qué nos puedes decir sobre Luciano Díaz?

No tengo palabras para hablar de él. Un gran aficionado y apasionado por este deporte y que sea sacrificado para ayudar a mucho gente. Sobre todo a mi y a toda esa gran cantera de pilotos y copilotos Del Valle de Güimar.

Tres cualidades, características y adjetivos, para describir a Luciano Díaz.

Las cualidades de Luciano serían como persona, como piloto no estuve en su etapa. Generoso, amigos de sus amigos. Un gran entendido de automovilismo sobre todo de cubiertas y compuesto, pero sobre todo un gran tipo.

¿Con quién fuiste de copiloto y en que prueba debutaste?

Mira debuté en un Slalom en la Isla El Hierro, con un Golf Rally que era de TF Conta. Con un gran amigo Fernando Barroso.

¿Qué recuerdos tienes, vivencias y alguna anécdota?

Buenos recuerdos, ya que era todo como muy familiar. Recuerdo en un Rallye de Tierra Isla de Tenerife, mi primer rally en esa época, iba de copiloto mi primo José Barrera. Acostumbrados a los Slalom que vas en primera y tercera velocidad, que cuando me dieron la salida del primer tramo cuando me di de cuenta iba en quinta velocidad. A la hora de parar, me había pasado la referencia de frenada y me salí a 700 metros de la salida. Quedamos terceros en ese rally, pero con susto incluido.

¿Qué ha significado para ti llevar de copiloto a José Barrera?

Uff, mi primo es otro Crack. Es de esos copilotos que no le tiene nada que envidiar a un copiloto llamados Top. Tiene experiencia pero no tuvo la suerte de seguir con otros proyectos. Le prometí y lucharé, para hacer un último rallye junto. Me hace mucha ilusión salir de nuevo con él. Al igual que con mi hija Andrea.

Pues mira la verdad que una de las personas que me ayudaron a despegar por así decirlo fue Poli Delgado presidente de la escudería Villa de Adeje y Don Ángel Ramos, gerente de Auto Laca.

¿Cómo fue esa ayuda para despegar tanto de Poli Delgado, como de Ángel Ramos?

Pues yo estaba, con el run, run, de cambiar la Tierra  por el Asfalto, ya que solo podía correr Slalom y ese mismo año era el primer año de la Copa Citroën Saxo y mi buen amigo Poli me ánimo a hablar con Don Ángel Ramos para ver si el nos vendía el kit para montarlo y el me compraría el Golf Rally. Se que mi primo Luciano no estaba por la labor, prefería que siguiera un tiempo más en la Tierra, seguro que tenía razón. Pero tal eran mis ganas que me presente en el despacho de Don Ángel con un sobre y no me fui de Auto laca hasta que me dio el sí como si de un matrimonio se tratará, jajaja. Ya después Poli cumplió con el cometido de montarlo en  su instalaciones en San Miguel y lo montamos con la ayuda de JM Motors en Gűimar. Ahí fue mis inicios en el Asfalto si mal no recuerdo fue en el 98 o 99.

 Muchas gracias, Víctor Martín por compartir con nosotros tu primer capitulo de tu historia deportiva en el Mundo del Motor. Continuará, próximamente el segundo capitulo…

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